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23 de Abril, Sant Jordi: un libro y una rosa

Sant Jordi 2013

 

23 de abril: hace días que ha empezado la primavera y las golondrinas han vuelto a la ciudad.

Barcelona se llena de alfombras de libros y olor de rosas.

¿Una rosa y un libro?

Cuenta la leyenda que en una cueva del Mont-Blanc (otras versiones hablan de una cueva de la Capadocia –Turquía-)  vivía un dragón muy muy malo. El rey  tenía tanto miedo de que atacara su pueblo que le entregaban cada día dos corderos para calmar su hambre y su ira. Pero al reino se le terminaron los corderos y entonces decidieron entregarle una doncella virgen. Algunas versiones dicen que esta elección se hacía por sorteo entre todas las chicas vírgenes del reino y que una de las veces, le tocó ser entregada a la princesa, la bella hija del rey. Otras versiones, que creemos más fidedignas por experiencia histórica, dicen que de este azar estaba exenta la princesa hasta que un día los habitantes del pueblo consideraron que era una injusticia y decidieron que ella también debería participar en el terrible sorteo.- Es interesante que ninguna de las dos versiones contemplara la opción de entregar a un chico virgen. En eso es en lo único que las dos están de acuerdo-.

Así que aquel terrible y fatídico día, la princesa fue entregada al dragón para ser devorada.  De repente, cuando la princesa ya había perdido toda esperanza, apareció Sant Jordi, un apuesto militar romano que mató al dragón.

Cayó la sangre del malvado dragón en la tierra y del inmenso charco, nació un delicado rosal de rosas rojas.

Los catalanes, que tenemos tendencia a aprovechar una ocasión para celebrar dos y así, festejar menos, celebramos al mismo tiempo el Día Mundial del Libro, que se instauró oficialmente en 1930 pero que nosotros celebramos de la misma manera desde 1926. En Barcelona, desde esa fecha, el día de Sant Jordi es tradición regalar a la gente que quieres un libro. Las librerías sacan sus tiendas a la calle y el centro de la ciudad se corta al tráfico. Caminas despacio porque hay mucha gente y ese día las calles son de los peatones, paras en una “parada” de libros, miras las novedades  o los libros viejos,  en una esquina hay una mujer vendiendo rosas, en la otra, un grupo de estudiantes que te la ofrece para pagarse el viaje de final de curso y en la panadería, si eres chica y te has levantado temprano, el panadero te regalará la tuya….la ciudad es un hermoso barullo donde zambullirse entre olores y palabras.

 

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